Estudiantes del MIT concentrados en el Tangible Media Group crearon una técnica para inflar materiales de manera inteligente.

El proceso es similar a programar cómo se infla una pieza. Funciona creando estructuras con patrones y usando un software especial para controlar el inflado.

Las aplicaciones son extensas: desde tenis que puedan inflar su suela dependiendo del uso que quiera dárseles hasta muebles que adapten su forma.