Artículo por: Gundes

El día de hoy despertaste (1) cuando sonó la alarma del teléfono (2), a diferencia de otros días en los que despiertas sin necesidad de ese sonido (3), levantarte fue una labor "titánica" pues tuviste que apagar la alarma tres veces (4), una vez cada “cinco minutitos más” (5). Así fue cómo en los primeros quince minutos de tu día generaste cinco datos.

Ahora imaginemos que mantienes el ritmo durante 16 de las 24 horas del día y entonces hablamos de que produces 320 datos al día, lo cual representa 2,240 datos a la semana y más de 60 mil datos al mes… comienza a sonar como una gran cantidad producida por una sola persona, pero ¿para qué serviría tener toda esta información?

Estos datos carecen de significado hasta que son aprovechados con una finalidad clara. Darle valor utilitario al gran número de datos se le conoce como procesamiento y ahí es donde entra el famoso big data.

Big data es una cantidad de datos extremadamente grandes que serán analizados computacionalmente con la finalidad de encontrar patrones, tendencias y asociaciones, en especial, referentes al comportamiento humano y sus interacciones (Google, 2017). Hace uso de algoritmos que se encargan de seleccionar los datos, agruparlos y darles un valor de correlación, es decir, que uno influye al otro.

Los datos suelen venir de fuentes que saben nuestras interacciones y a las que ya hemos dado permiso (de forma directa o indirecta) de revisar nuestras acciones y enviarles los datos. Por ejemplo, cuando usamos una aplicación de calendario en algún dispositivo inteligente, le permitimos saber en qué horarios estamos ocupados e inferir si es un compromiso profesional, familiar, personal o de otra índole.

¿Por qué es importante el big data?

Justamente, darle un valor a la correlación de datos, es lo que le da importancia al big data porque permite transformar lo subjetivo en objetivo; gracias a los resultados obtenidos por esa valoración, se puede cuantificar el comportamiento humano para resolver preguntas como, ¿por qué una persona se despierta después de su hora acostumbrada en un día cualquiera?

Antes de resolver preguntas como ésa, primero deberíamos decidir si vale la pena hacer tales interrogantes, pero ¿qué pensaríamos si un sistema pudiera determinar la vía más rápida de llegar a nuestro destino el día que nos levantamos tarde?

Parece que analizar los datos de nuestras interacciones diarias, por insignificantes que parezcan, nos ayudaría a obtener mejoras en las acciones por realizar.

El gran potencial del big data

El big data es una tecnología que muchos proveedores de servicios utilizan para mejorar la experiencia de los usuarios. Al ofrecer cierto entendimiento de cómo se comporta o comportará una persona (un usuario o cliente), permite tener mayor claridad sobre sus necesidades y buscar su satisfacción, con el menor número de recursos posible.

La próxima vez que tengamos tiempo, pongamos atención en lo que hacemos y dejemos de hacer, anotemos los datos y tratemos de analizarlos para saber algo nuevo de nosotros, puede ir desde un "estoy haciendo demasiados gastos" hasta “hoy me he cansado más de lo normal”.

Ahora hagamos eso con muchos más datos, no solo nuestros sino de miles de otras personas. Imaginemos analizar esos datos y en cada momento predecir algo nuevo… eso es big data.