Por Elisa Suárez (Cinemafan14)

Desde que se inventó el cinematógrafo la industria del cine ha vivido una constante evolución. Las audiencias y las técnicas cambian, las historias se adaptan a sus tiempos. Nos encontramos ahora con una nueva manera de hacer cine, algo que sólo se veía en las películas de ciencia ficción de los años 80: la realidad virtual.

"Carne y arena"

Alejandro González Iñárritu, director, escritor y productor mexicano, al lado de su fotógrafo de cabecera, Emmanuel Lubezki, nos lleva a través de su nueva obra "Carne y arena" a un mundo inmersivo lleno de matices humanos y narrativos.

Con este corto, Iñárritu logra que el espectador viva en carne propia el camino de los inmigrantes en búsqueda del sueño americano a través de una experiencia creada gracias a la realidad virtual.

Además de ser un proyecto fílmico, "Carne y arena" también es una instalación de 400 metros cuadrados ubicada en el Centro Cultural Tlatelolco. Una especie de bodega fría en la que entras sin zapatos o chamarras, ni pertenencias. Un recorrido individual (lo realizas sin compañía) con duración de 6 minutos.

Por obvias razones, no es apta para menores de 15 años o personas con claustrofobia, afecciones cardíacas, antecedentes de convulsiones, epilepsia o sensibilidad a las luces intermitentes. La experiencia es casi surreal. Sonidos, ruidos de patrullas, imágenes del desierto de noche y de inmigrantes desesperados, militares, celdas.

Con la realidad virtual, Iñárritu amplía las posibilidades de su cinematografía. Esta experiencia en particular es de un "mágico agridulce" pues entendemos que al igual que el cine avanza, la vida también sigue.

Podrás visitar la instalación "Carne y Arena" a partir del 18 de septiembre en el Centro Cultural Tlatelolco, en la Ciudad de México.

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