Esta serie de artículos profundiza los temas abarcados en la edición Futurologi V12. Agradecemos a Estefania Salinas, Coeditora Internacional de El Economista, por su ponencia.

El periodismo en la era de la posverdad

La palabra del año 2016 para el diccionario Oxford fue posverdad. Inspirada en los resultados de las elecciones americanas y el Brexit, esta institución dio tal honor a un concepto que da sentido a la sorpresa, enojo y conmoción que trajeron consigo estos acontecimientos.

Estefania Salinas, Coeditora Internacional de El Economista, nos describe el concepto de posverdad como el fenómeno en que “los hechos valen muy poco y nuestras emociones y creencias personales pueden mucho más que la información y los datos reales”.

Ante la prevalencia de noticias falsas, la palabra posverdad sigue ganando relevancia. De acuerdo a Estefania se espera que esto empeore "y que para el 2022 se fabriquen la misma cantidad de notas verdaderas que falsas (1)”. Esto es particularmente escalofriante al considerar las innovaciones tecnológicas que dan pie a nuevos dilemas: ¿cómo sé que algo es falso cuando se ve tan real?

“Como consumidores, somos más propensos a consumir información tendenciosa, amarillista, corta, no nos interesa escarbar un poco más para saber si lo que compartimos es cierto o falso” - Estefania Salinas.

En Internet miles de videos han sido viralizados para demostrarse después que eran puestas en escena o modificaciones digitales. Estefania Salinas también señala que “el boom de las redes sociales ha afectado la credibilidad que se tiene en los medios”. Por ejemplo, en Estados Unidos los usuarios consumen la misma cantidad de noticias en redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) que en webs de medios y organizaciones (2).

Esto genera que las redes se conviertan en cámaras de eco donde recibimos información que validan nuestras opiniones una y otra vez, como un perro que persigue su cola, sin importarnos si es cierto o falso lo que vemos.

“El impacto es fuerte porque amenaza la democracia, ¿cómo una persona podrá votar si no sabe que un dato es falso o verdadero?”, puntualiza Estefania. Está claro que la ética del periodista es importante, pero más lo es la responsabilidad que tenemos como consumidores de pensar antes de darle like o share a una noticia poco creíble.

Literalmente, el futuro de la veracidad de los medios está en nuestras manos, o mejor dicho, nuestros smartphones.

(1) "Las noticias falsas superarán a las verdaderas en 2022 | media-tics.com." 15 Nov. 2017, http://www.media-tics.com/noticia/7798/medios-de-comunicacion/las-noticias-falsas-superaran-a-las-verdaderas-en-2022.html

(2) "El consumo de noticias en redes sociales iguala al del medios y ...." 10 Feb. 2017, http://www.unir.net/marketing-comunicacion/revista/noticias/el-consumo-de-noticias-en-redes-sociales-iguala-a-la-de-los-medios-online-encuesta-en-los-ee-uu/549201664086/