Artículo redactado por Juan Pablo Cervantes

El héroe de las redes sociales

El internet ha hecho que gradualmente todos tengamos la falsa sensación de poder ser héroes. Con que exista una imagen, un testimonio escrito o narrado, todo es potencialmente cierto en el mundo virtual.

Cuando se nos invita a compartir la imagen de una persona con discapacidad o algún tipo de enfermedad con la promesa de que una multinacional va a donar para apoyar a esa persona, además de ser ingenuos podemos experimentar un sentimiento de heroísmo. Algo parecido ocurre con la noción de heroicidad que se distribuye en páginas como change.org, Amnistía Internacional o Greenpeace, entre otras. Uno relega la responsabilidad firmando una petición y añadiendo su nombre en estas listas con la esperanza de que algo cambie.

alt
Joseph Campbell

Este sentimiento de heroicidad difiere mucho del que plantea Joseph Campbell en El héroe de las mil caras (1) donde despeja las características del héroe. A grandes rasgos, Campbell da cuenta de una serie de patrones que encuentra en las narraciones. Desde los mitos más antiguos, pasando por mitología y religión, hasta las obras literarias más importantes del siglo pasado que definen la figura del héroe.

Estos modelos se pueden aplicar incluso a los héroes de las películas más taquilleras del momento. Básicamente un héroe no está definido porque tenga poderes o algo extraordinario, sino que está motivado por una responsabilidad de luchar contra un mal que amenaza su integridad, la de los suyos, de su entorno, del planeta o del universo.

Firmar una petición o compartir una publicación para detener la tala ilegal de árboles en el Amazonas, no nos hace compenetrarnos con la condición del héroe. Fuimos testigos de los héroes que acudieron al llamado del temblor del 19 de septiembre. Hombres y mujeres que prestaron sus manos convocados por las redes sociales.

¿Dónde está entonces el punto de inflexión entre un share en Facebook y las pruebas que tiene que enfrentar y superar el héroe para restablecer el orden perdido? ¿Seremos testigos en nuestro mundo de héroes de verdad que utilizan la tecnología para combatir el crimen? Si la tensión económica, política y social continúa como hasta ahora, pronto necesitaremos de la ciencia para generar héroes que nos protejan.

(1) Joseph Campbell. (1949) El héroe de las mil caras. México, D. F. Fondo de Cultura Económica.