Artículo redactado por: Alejandra Piña

Tener un puesto en la calle, vender cositas por catálogo e, incluso, tomar un empleo temporal como vendedor o call center, son algunas de las actividades por las que la generación millennial está optando “mientras encuentro algo estable”.

Sin embargo, esa estabilidad también se ve rezagada en la cultura laboral mexicana conforme los años pasan, es por ello que gran parte de los 31 millones 504 mil 392 jóvenes (1) que había en México durante 2016, aceptaron empleos mal pagados y sin las prestaciones de ley que toda empresa debería estar obligada a implementar.

Lo anterior es otro factor por el que, incluso quienes cuentan con un título universitario, elijen ser parte del 22.6% de los empleos informales en México, cifra que representó el 11.4% de la economía mexicana hace dos años (2).

alt Fotografía por Robin Canul.

Estos números van en aumento de a poco: durante el primer trimestre de 2017, las diversas modalidades de informalidad sumaron a 29.7 millones de la población mexicana, que representa un alza de 1.8% respecto al mismo periodo del año anterior (3).

Pero, ¿cuál es el principal obstáculo para disolver este fenómeno social? De acuerdo con Jesse Rogers, economista de Moody’s Analytics, la principal barrera en Estados Unidos es el predominio de los micronegocios, un factor que también prevalece en nuestro país:

“El 95% de las empresas registradas en el país son microempresas con 10 o menos trabajadores. No obstante, la mayoría de este tipo de establecimientos son informales y privan a sus trabajadores de prestaciones y seguridad social” (4).

En pocas palabras, el sector “formal” no está produciendo suficientes puestos para reducir la informalidad. Basta con entrar a cualquier bolsa de trabajo y observar los requisitos para postularse; actualmente los jóvenes con estudios superiores compiten por puestos de todólogos, o a una creciente tendencia de las empresas para reclutar a becarios con la intención de que su inversión económica sea menor.

La informalidad representa un número significativo en la actividad laboral mexicana, es una alternativa para no estancarse; sin embargo, también es un riesgo si de economía ilegal se trata, pero combatirla por la vía correcta para obtener una democratización de la productividad y evitar el crecimiento de los índices de la pobreza es la prioridad.

(1) “¿Cuántos jóvenes hay en México?” 25 Jul. 2016, https://www.gob.mx/gobmx/articulos/cuantos-jovenes-hay-en-mexico (2) “Medición de la Economía Informal”. 2017, http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/cn/informal/ (3) “Población Ocupada Informal por Tipo de Unidad Económica Empleadora, Enero - Marzo”. 2017, http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2017/enoeie/enoeie2017_05.pdf (4) “Empleo informal, el lastre de la productividad en México: Moody’s”. 14 Jun. 2017, http://www.elfinanciero.com.mx/economia/empleo-informal-el-lastre-de-la-productividad-en-mexico-moody-s.html